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A R R A S C O
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Su
obra está presente en los museos de Arte Contemporáneo
de Toledo; Fundación
Caja de Navarra, Pamplona; Fundación Caja Madrid,
Madrid; Fundación Banco CCM, Cuenca; Real
Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid;
Fundación Antonio Pérez, Cuenca; Fundación Pinilla
Crespo, Cáceres; Museo del Grabado Español Contemporáneo,
Marbella (Málaga); Fundación Gregorio Prieto, Valdepeñas
(Ciudad Real); Colección Grupo Estévez, Jerez de la
Frontera (Cádiz)... |
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Ulpiano Carrasco, Casas de Santa
Cruz (Villanueva de la Jara,
Cuenca), es un pintor y escultor español nacido en 1961.
Sus primeros pasos sobre la pintura los realiza en la
escuela de su pueblo a los seis años y será una
constante hasta la actualidad.
En líneas
generales su obra se agrupa en series, principalmente: La
Mancha l, Salamanca, La Mancha ll, Figura, Paisaje,
Situaciones, Fractales, Mapas y Símbolos.
Realizó su primera exposición individual en Albacete en
1985. Expuso por parte de España hasta que en 1994 participó
por primera vez en Artesantander. Allí, y tras seis años
consecutivos participando, su nombre se dio a conocer en el
panorama del arte español. Viajó entonces por Italia,
Francia, Inglaterra, Oriente Medio y Estados Unidos.
En 1999 su trabajo se muestra en París, Nueva York y Singapur
de la mano de Opera Gallery. En la actualidad su obra
se expone con regularidad en España, Francia, Inglaterra, Bélgica,
New-York, Miami, Singapur, Hong-Kong, Seúl, Mónaco, Dubai y
Ginebra.
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Nacido en la provincia de Cuenca, en una pedanía de
Villanueva de la Jara, dentro ya de la Mancha que mira hacia
Albacete, el pintor Ulpiano Carrasco es el artista que más me
ha ayudado a descubrir cómo el paisaje puede llegar en
determinados momentos del año a una exaltada sinfonía de
colores.
Lo pude descubrir a finales de noviembre de 1998, cuando desde
la Sala Comas de Barcelona me invitaron a escribir un texto en
el catálogo de su exposición. Yo, por fortuna, tenía fresco
el recuerdo de un viaje en tren de Cuenca a Valencia en el día
de Todos los Santos y también tenía presente una breve
estancia en la parte más alta de la población. Entonces la
naturaleza se hallaba en un momento óptimo, con unos árboles
que dejaban la frondosidad del verano y se empezaban a
preparar para los fríos del invierno; con unos cielos azules
que se enharinaban de nubes; y con un piar de pájaros que,
después de pasar la noche abrigados en las partes más bajas
de la montaña, alzaban el vuelo en bandadas a la búsqueda
del calor del sol. Lo había vivido de primera mano e incluso
había llegado -no me duele nada confesarlo- a emocionarme.
Por eso, cuando me encontré delante de los cuadros que
pintaba Ulpiano Carrasco me sentí felizmente transportado a
aquellos instantes vividos y, sin ninguna duda, me entró el
convencimiento de que me encontraba delante del más exacto y
moderno intérprete plástico de su tierra. Él era de Cuenca
y la mejor Cuenca, la más plena y rica, se encontraba en sus
paisajes.
Han pasado más de doce años desde aquella exposición y
conservo vivo su recuerdo. No tengo que hacer ningún tipo de
esfuerzo para recular en el tiempo y eso es porque
intermitentemente he tenido diversos contactos con la pintura
de Ulpiano Carrasco y éste, a medida que perfeccionaba en el
oficio y encontraba otros motivos de inspiración, nunca perdía
el impulso original, aquel que le hizo enamorado hijo de sus
orígenes.
Ahora, junto a ustedes, vuelvo a encontrarme con el artista.
Éste ya es un pintor hecho a base de una serie de exposiciones
por toda España y por una serie de países de Europa, Asia y
América. Su obra ha recorrido mundo y también lo ha hecho él,
Ulpiano Carrasco, que ha conocido diversidad de ambientes,
costumbres, luces y colores. El ir y venir le podían haber
hecho cambiar, pero no ha sido así. Se ha perfeccionado y se
ha hecho más intenso en sus explicaciones coloristas, pero ha
conservado el impulso de los orígenes. Sinceramente lo
celebro, tanto por él como por todos nosotros. |
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1985
Cultura, Albacete. Sala Oriente, Yecla.
1986 Galería Lazarillo, Salamanca. Caja Aragón,
Teruel.
1987 Cultura,
Albacete. CCM, Cuenca.
1988
Caixa Ontinyent, Gandía. Caja Aragón y Rioja. Caja Madrid,
Aranjuez. Cultura, Denia.
1989 Fedeto,Toledo.
1990 Caja Navarra, Madrid. Centro Las Carmelitas, Cuenca.
1991 Galería Duayer, Madrid. Casa Cultura, Valdepeñas.
Galería
Etxeba, Bilbao.
1992 Sala Ayuntamiento Marbella, Málaga. Caja Navarra, Pamplona.
1993 Galería Castilla, Valladolid. Galería Pilares, Cuenca. F. Génova
Club, Madrid. Galería Duayer, Madrid.
1994 Galería
Sargadelos, Pontevedra. Galería Espi, Torrelavega, Cantabria.
III Feria Artesantander. Galería
Sargadelos, Vigo.
1995 Galería
Sokoa, Madrid. IV Feria Artesantander. Museo de Arte Contemporáneo, Toledo.
1996
V Feria Artesantander.
Galería Sokoa, Madrid.
1997 Galería Comas, Barcelona.
1998 VII Feria Artesantander. Galería Comas, Barcelona.
1999
Galería Sokoa, Madrid. I Feria Artesevilla. Artexpo, Barcelona. Opera Gallery Paris, New-York, Singapore.
2000 Galería Bay-Sala, Bilbao.
2001 Galería Comas, Barcelona. III Feria Artesevilla. Galería Sokoa, Madrid.
2002 Galería Bay-Sala, Bilbao. Artexpo, Barcelona. 25 años de
Sokoa, Madrid.
2003 XII Feria Artesantander. Galería Comas, Barcelona.
Lineart, Gante, Belgium. Artexpo, Barcelona.
2004 Artexpo,
New-York. Galería Espi, Torrelavega, Cantabria. Opera Gallery Paris,
New-York,Miami, Singapore and Hong-Kong. Lineart, Gante, Belgium.
2005
Opera Gallery Paris, New-York, Miami, Singapore, Hong-Kong and London.
Het Zwanepand, Amberes, Salón de Invierno. Lineart, Gante, Belgium.
2006 "Hispanic Heritage". Opera Gallery,
Miami. Galería Bay-Sala, Bilbao. Galería Puchol, Valencia.
Lineart, Gante.
2007 "Tempting
Memories". Opera Gallery, Hong-Kong. Galería Sokoa, Madrid.
Lineart, Gante, Belgium.
2008 Galería Comas, Barcelona. Galería
Puchol, Valencia. Galería Maravia, Córdoba.
2009 Walker
Galleries, North Yorkshire UK. Galería Sokoa, Madrid. Opera
Gallery, Singapur. Galería Bay-Sala, Bilbao.
2010 Galería Comas, Barcelona. Opera
Gallery, Dubai.
2011 Galería
Puchol, Valencia. Galería Rusiñol, San Cugat del Vallés. Galería Ángeles
Penche, Madrid. |
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Como
suele ser habitual en el quehacer de este artista
conquense, gran parte de los cuadros realizados por
Ulpiano Carrasco están inspirados en su tierra natal:
la ‘Manchuela’, donde describe un paisaje de
transición lleno de contrastes y situaciones
cambiantes. Es la crónica de quien habita un territorio
y lo recrea en sus pinturas, describiendo las
singularidades y señalando con la luz y los colores
marcados por pinceladas incisivas, la situación de cada
momento.
Y a este discurso tan cercano agrega en la exposición
abierta en la Galería Ángeles Penche, un grupo de
bodegones aéreos, estereotípicos, vistas urbanas de
Nueva York y también de Madrid, así como un
interesante conjunto de obras donde los edificios o las
frutas se sustituyen por personajes de aspectos
carnavalescos inmersos en un ambiente festivo y a la vez
melancólico.
Ulpiano Carrasco (Casas de Santa Cruz, Cuenca, 1961)
presentó sus primeras muestras individuales en Albacete
y Yecla el año 1985, y al año siguiente obtuvo el
Primer Premio de Pintura Ciudad de Villarta (Cuenca),
impulso que se manifiesta en una serie de exposiciones
colectivas e individuales por todo el territorio
nacional donde su pintura reinterpreta el relieve de la
naturaleza sin apenas prestar atención al celaje; obra
recurrente que agrega a sus temas manchegos, paisajes
urbanos de Nueva York o Madrid, con bodegones
contemplados a su manera, ahora en la exposición
abierta en la Galería Ángeles Penche, calle Monte
Esquinza 11, de Madrid, hasta el 8
de noviembre 2011. el Punto
Desde
su ruta manchega donde Ulpiano Carrasco traza la
cartografía de los campos con sus hábitats e
interiores, a las experiencias de un más allá
transoceánico, cuando en Nueva York realiza la serie
“Fractales” donde el artista traza su pintura
rítmica, “un tic-tac progresivo”, la exposición
abierta en la Puchol ofrece una crónica de situación
que tiene el epicentro en el paisaje de la “Manchuela”,
tierra conquense que marca los contrastes de una
transición geográfica que ofrece los múltiples
matices de su paisaje rural.
Ulpiano nació en Casas de Santa Cruz (Cuenca), en 1961;
y reside en Villanueva de la Jara donde viene trazando
sus “mapas” desde una perspectiva topográfica a
vista de pájaro, “eliminando todo lo expresivo de la
realidad” para sustituirlo “por símbolos”.
Paisajes con más poética que prosa, con esa música
silente que mueve las cuerdas que vibran en el interior
de cada cual, porque Ulpiano capta lugares donde se
habita, desde donde se marcha sin irse del todo, cuando
la memoria mantiene vivos los sentimientos.
En la exposición de la Galería Puchol hay paisajes
manchegos desde Cuenca, y paisajes del mundo que
recrean, con los rascacielos, el ambiente de la
metrópolis americana, junto con bodegones de frutas.
Desde 1985 en que Ulpiano Carrasco presentó sus
primeras individuales en Albacete y Yecla (Murcia),
cuando, año 1986, obtuvo el Primer Premio de Pintura de
Villarta (Cuenca), su labor se ha ido manifestando en
más de un centenar de exposiciones, y en ferias de arte
como Artesantander, con una obra valorada, presente en
colecciones públicas y privadas.
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Ulpiano
Carrasco, pintor conquense con fibras de albaceteño, expuso por primera vez
entre nosotros en 1998, repitió en el año 2001 y ahora vuelve a hacerlo. En
estos cinco años ha ganado un quinquenio expresivo dentro del intenso color que
le es propio. A sus campos con girasoles y a sus tierras, que combinan el verde
de los árboles con el profundo amarillo del fuerte sol, une figuras a las que
representa en los goces de una vida normal, no por repetidos menos intensos. La
estrecha vinculación con el lugar al que pertenece no impide a Ulpiano Carrasco
tender a la universalidad de los sentimientos. En cada uno de sus cuadros hay
sinceridad en la búsqueda del yo colectivo sin renunciar a las posibilidades
del propio progreso.
José
M. Cadena, el Periódico 30-4-2003.
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La
exposición de Ulpiano Carrasco en la Galería Comas se
titula "el hombre y los fractales", con
pinturas, serie "Fractal" realizada con óleo
y técnica mixta sobre lienzo; unos paisajes colmados de
tonos angulares en los que la fracción o el encuadre
aparece como ámbito habitado, desde múltiples
consideraciones. Son arquitecturas de grandes metrópolis
y también parcelas rurales en las que se intuye la dinámica
de los días y de las estaciones entre formas y colores
al rojo vivo, como si el cromatismo, "fauve",
rugiese hasta concertar el tono en cantos existenciales.
Ulpiano Carrasco (Casas de Santa Cruz, Cuenca, 1961) es
un profesional formado asumiendo los retos que cada
proyecto procura. Y practicando se ha curtido en el
esbozo dibujado, en la composición equilibrada;
midiendo sin perder su propio sentido, para que los
procedimientos pictóricos alumbren la dimensión y los
cromos liberen sus propiedades en pos del conjunto
siempre subjetivo. Celebra sus primeras exposiciones en
Albacete y Yecla el año 1985; y en los 25 años
transcurrido ha protagonizado numerosas exposiciones
individuales, ha participado en colectivas y ferias de
arte españolas y extranjeras: Artesantander; Lineart,
en Gante; Artesevilla; Artexpo en Barcelona y Nueva York...
obteniendo importantes galardones en certámenes
nacionales. Y su obra figura en colecciones públicas y
privadas.
La exposición "el hombre y los fractales", de
Ulpiano Carrasco, en la Galería Comas, Paseo de Gracia
114, Barcelona, se clausurará el 20
de mayo 2010. el
Punto
La sensualidad emotiva del color y la sintesis de la forma
configuran la profundidad plastica de la obra de Ulpiano
Carrasco. El sobrecogedor vigor de sus paisajes procede de la
materializacion subjetiva de lo observado, lo que lleva al
pintor a enfatizar la vibracion ardorosa de unos territorios que
se convierten en el receptaculo idoneo de su expresiva
sensibilidad cromatica. Por tanto, no es la reproduccion fiel
de un determinado ambito lo que le lleva a trabajar sobre el
lienzo, sino una irrefrenable tendencia hacia la
experimentacion de la forma a traves de la pincelada.
Pintor de mirada intensa, en su obra se decanta por la
aprehension de los colores su esencia en aras de una mayor
creatividad. Efectivamente, el artista desnuda la secreta
constitucion de lo observado y lo viste con un acento
pictorico fuerte, encendido, que toma conciencia de la
versatilidad del referente como fuente de inspiracion plastica.
Por ello, la naturaleza que pinta el artista se articula en
virtud de unas constantes visuales que encierra en la paleta
cromatica su razon de ser y en la exaltacion de la luz
encuentra un arbitro ordenador. El cautivador resultado final
esta constituido por los colores que van buscando encajar e
interpenetrarse, dando lugar a vibrantes combinaciones y
exultantes entonaciones, mientras que el pintor se deja llevar
por un arriesgado sentido de la expresividad, articulado con
riguroso gesto y amplio dominio de la enjundia pictorica. Esta
es rica y jugosa en pasta, con pincelada larga y
suelta, lo que ayuda a deleitarnos ante la sensualidad
desbordante que poseen unos trabajos donde todo se configura
como un magma en continuo movimiento.
Ulpiano Carrasco realiza estudios de Bellas Artes en Salamanca
y en los años noventa viaja por Oriente Medio, Inglaterra,
Paises Bajos, Italia, Francia, EE.UU, y da a conocer su obra
en Paris, Nueva York y Singapur, y mas recientemente en Miami,
Londres y Hong- Kong. su trabajo se encuentra representado en
la Fundacion Gregorio Prieto, en el Museo de Arte
Contemporaneo de Toledo, en la Fundacion Gava para las Artes
de Barcelona y en el Museo del Grabado Español de Marbella,
entre otras instituciones. el Punto
Ulpiano
Carrasco pinta sentimientos. Acaso es una definición demasiado simple
para una obra tan compleja como la que realiza. Pinta la tierra, los
pies firmemente afincados. Raíces y sentimiento. Y lo que siente nos lo
cuenta a través del color y de la forma, en un constante diálogo, largo
y tenso, con las palabras sustituidas por las multiplicativas
pinceladas, toques y más toques, mínimos detalles que en su conjunto
adquieren personalidad. Ulpiano Carrasco es color, es mancha, es
emoción sostenida. Admirables sus paisajes, tierras conquenses
transformándose en catarata de color, el rojo presente, amarillos con
gamas verdes, campos sucediéndose y el contrapunto de árboles vencidos
por el paso de los años. Es una dicción personal, matérica, áspera y
lírica. Y no sólo paisajes; Venecia, encendido en rojeces el puente de Rialto, París ofreciendo una
Nôtre-Dame destacando en la noche, Roma
recuperando el mundo clásico, Nueva York imponiendo la geometría de sus
rascacielos… ¿Y qué importa el tema? Se impone su pintura rutilante, el
ejercicio estético, la personalidad creadora, la búsqueda y encuentro. Arte-Guía.
Me
gustaría ver pintar a Ulpiano Carrasco, pasar largas horas en silencio,
observándole, viendo el milagro constante del color que nace de su
paleta, contemplando su habilidad para conjugarlo. Prometo no
distraerle, no molestarle, permanecer en silencio respetuoso.
Hace años que vengo siguiendo su hacer y admirándole desde la primera
vez que pude ver su obra. Es un estallido de color, valiente,
expresivo. Y añade la fantasía, el saber ofrecer una nueva imagen de la
realidad siempre presente en su obra. Ve lo objetivo de manera
diferente, muy personal. Es un creativo nato, marca distancias y ocupa
un lugar cimero. Valiente en su visión de Venecia, «Góndolas» se titula
la tela, o cuando en «Sacré-Coeur», nos describe su París, que nada
tiene que ver con el París que otros contemplan, explosivo en sus
almendros que crecen en rojas tierras, espléndido en sus bodegones. Y
señoreando la exposición, sus inolvidables paisajes. El que sabe, sabe,
y Ulpiano Carrasco sabe mucho del misterio de pintar. Gal-Art.
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