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ULPIANO CARRASCO Y LA INCARDINACIÓN PICTÓRICA DEL ESPÍRITU EN LOS MOTIVOS DE LA VIDA

En el mes de noviembre de 1988 –estamos hablando de hace veintiséis años y pico- escribí por primera vez sobre la pintura de Ulpiano Carrasco, a quien presenté en la exposición que realizaba en la sala Comas de Barcelona. El artista se mostraba profesionalmente por primera vez en Cataluña, y me arriesgué –siempre me ha gustado hacerlo- a recomendar intensamente su obra. Después volví a acompañarlo en diversas ocasiones, y ahora, como es natural, insisto nuevamente. Cada vez mi posible mérito como propagador de su trabajo es menor –y en estos momentos, posiblemente, incluso inexistente-, ya que ha alcanzado por su propia excelencia un amplio reconocimiento del público, quien ha sabido apreciar una figuración muy personal, que nos explica de forma bien clara y potente la necesidad que tenemos de consolidar los valores del mundo al que pertenecemos para superar el desconcierto en que, por desgracia, nos encontramos. La crisis nos rodea a nivel mundial, y creemos poder vencerla defendiéndonos de sus síntomas, cuando realmente esta afecta a nuestras propias estructuras. Vemos el entorno, pero ignoramos que la verdadera enfermedad social se encuentra instalada en el núcleo, que sufre verdaderamente porque ha perdido el sentido de la creación y de la existencia, y no sabe ver la constante regeneración que, por fortuna, realiza la Naturaleza y que, también por suerte, capta Ulpiano Carrasco en sus cuadros, que van más allá de las cualidades que le han procurado el favor de los amantes del dinamismo en el color. Sus paisajes y sus dominios plásticos son el mágico fluido magmático de un volcán que explota sobre a tierra de su Cuenca natal y se proyecta para destruir la superficialidad del que decae y permite la germinación de una nueva era. Es necesario que miremos los cuadros que nos presenta Ulpiano Carrasco con voluntad de recuperación colectiva, viendo ensu color el impulso necesario para superar las limitaciones del momento presente. Su pintura es un verdadero grito que nace del dolor pero que nos anima a reencontrarnos de nuevo como personas que creen en un futuro que va más  allá de los inventos y de la tecnología, ya que su objetivo es el espíritu que persigue incardinándose en los verdaderos motivos de la existencia de la vida.

JOSEP MARíA CADENA.

En la pintura reciente de Ulpiano Carrasco destacan los colores encendidos, casi fluorescente, en una temática urbana. Si en etapas anteriores su obra se movía por un lenguaje fauvista, ahora el artista realiza un giro hacia el Pop más americano, tal vez porque sus frecuentes viajes a Nueva York han dejado un poso en su retina que aflora en sus lienzos. Luces de neón, anuncios publicitarios o rascacielos protagonizan las composiciones de su proyecto ‘Vida y color’. Tanto el dibujo como el color más plano que emplearon los creadores del Pop Art empiezan a encontrar seguidor en Ulpiano Carrasco (Casas de Santa Cruz, Cuenca, 1961).

 Otra novedad fundamental en su pintura es la incorporación de colores nuevos, una serie de pigmentos encendidos y vivos que le seducen. Violáceos y amarillos copan losescenarios de la Gran Manzana aumentando esa sensación de que la ciudad nunca duerme. La temática urbana comparte sala con sus dos series más conocidas, el paisaje rural de la ‘Manchuela’ -su sello más personal- y la figura humana. Los campos de su tierra natal siguen vivos en su memoria. La representación de este paisaje se aleja del realismo para introducirse en el simbolismo, incorporando tonos encendidos. Composiciones horizontales que revelan un paisaje más onírico que real, una interpretación de la realidad que solo un gran pintor puede regalar.

El tercer bloque, el dedicado a la figura humana, también se ha visto alterado por losnuevos escenarios. Personas que protagonizan dos series o ambientes similares: Pub y Metro, dos espacios que comparten el mismo espíritu. En la exposición se percibe el oficio de pintar con propiedad, desde la visión, la experiencia y los sentimientos, con inventiva, fantasía y creatividad.

INFOENPUNTO

Ulpiano Carrasco evoca en la galería Puchol paisajes de su Manchuela natal y de Nueva York

 Nacido en Casas de Santa Cruz y afincado en Villanueva de la Jara, Ulpiano tiene cada surco de esa tierra conquense radiografiado en su retina. Aunque no abandona el estudio del paisaje rural que le ha acompañado durante 30 años de carrera, el pintor ha dado, en esta ocasión, unavuelta de tuerca para crear un paisaje más simbólico y personal. "Uno tiene que crearse su propio paisaje, y esto es un paso más dentro de una carrera infinita", reconoce el artista. El trabajo se torna más depurado y desgranado. Se pierde el celaje en pro de una perspectiva más área y topográfica, como un mapa, que justifica así el título de la exposición. "Construyo el cuadro con apenas cuatro o cinco símbolos extraídos de la imaginación como las carrascas, las viñas o los ribazos", explica. "He eliminado todo lo inexpresivo de la realidad y lo he sustituido por símbolos.

Es, en definitiva, un espacio construido por el hombre y reinventado por mí", afirma este creador. La exposición se completa con un grupo de bodegones de frutas, también muy simbólicos, y donde todo está vivo; y vistas urbanas de la ciudad de Nueva York. Las obras de este último caso se agrupan en una serie titulada 'Fractales' donde el creador ejercita una pintura rítmica, "un tic-tac progresivo". Sea cual sea el tema escogido, el pintor elabora una pintura de datos, de imaginación, y no de efectos. "No suelo abocetar, sino que pinto directamente y lo hago de una manera algo bárbara, con una impronta más bien agresiva", señala. Esta pintura de acción que subyace en los primeros estadios se tamiza a medida que el cuadro se completa pero sin llegar a desaparecer del todo, mostrando al espectador que la contempla una sensación vibrante.

20 MINUTOS

La exposición de Ulpiano Carrasco en la Galería Comas se titula "el hombre y los fractales", con pinturas, serie "Fractal" realizada con óleo y técnica mixta sobre lienzo; unos paisajes colmados de tonos angulares en los que la fracción o el encuadre aparece como ámbito habitado, desde múltiples consideraciones. Son arquitecturas de grandes metrópolis y también parcelas rurales en las que se intuye la dinámica de los días y de las estaciones entre formas y colores al rojo vivo, como si el cromatismo, "fauve", rugiese hasta concertar el tono en cantos existenciales.

Ulpiano Carrasco (Casas de Santa Cruz, Cuenca, 1961) es un profesional formado asumiendo los retos que cada proyecto procura. Y practicando se ha curtido en el esbozo dibujado, en la composición equilibrada; midiendo sin perder su propio sentido, para que los procedimientos pictóricos alumbren la dimensión y los cromos liberen sus propiedades en pos del conjunto siempre subjetivo. Celebra sus primeras exposiciones en Albacete y Yecla el año 1985; y en los 25 años transcurrido ha protagonizado numerosas exposiciones individuales, ha participado en colectivas y ferias de arte españolas y extranjeras: Artesantander; Lineart, en Gante; Artesevilla; Artexpo en Barcelona y Nueva York... obteniendo importantes galardones en certámenes nacionales. Y su obra figura en colecciones públicas y privadas.La exposición "el hombre y los fractales", de Ulpiano Carrasco, en la Galería Comas, Paseo de Gracia 114, Barcelona, se clausurará el 20 de mayo 2010.

El Punto

La sensualidad emotiva del color y la sintesis de la forma configuran la profundidad plastica de la obra de Ulpiano Carrasco. El sobrecogedor vigor de sus paisajes procede de la materializacion subjetiva de lo observado, lo que lleva al pintor a enfatizar la vibracion ardorosa de unos territorios que se convierten en el receptaculo idoneo de su expresiva sensibilidad cromatica. Por tanto, no es la reproduccion fiel de un determinado ambito lo que le lleva a trabajar sobre el lienzo, sino una irrefrenable tendencia hacia la experimentacion de la forma a traves de la pincelada.

Pintor de mirada intensa, en su obra se decanta por la aprehension de los colores su esencia en aras de una mayor creatividad. Efectivamente, el artista desnuda la secreta constitucion de lo observado y lo viste con un acento pictorico fuerte, encendido, que toma conciencia de la versatilidad del referente como fuente de inspiracion plastica. Por ello, la naturaleza que pinta el artista se articula en virtud de unas constantes visuales que encierra en la paleta cromatica su razon de ser y en la exaltacion de la luz encuentra un arbitro ordenador. El cautivador resultado final esta constituido por los colores que van buscando encajar e interpenetrarse, dando lugar a vibrantes combinaciones y exultantes entonaciones, mientras que el pintor se deja llevar por un arriesgado sentido de la expresividad, articulado con riguroso gesto y amplio dominio de la enjundia pictorica. Esta es rica y jugosa en pasta, con pincelada larga y suelta, lo que ayuda a deleitarnos ante la sensualidad desbordante que poseen unos trabajos donde todo se configura como un magma en continuo movimiento.

Ulpiano Carrasco realiza estudios de Bellas Artes en Salamanca y en los años noventa viaja por Oriente Medio, Inglaterra, Paises Bajos, Italia, Francia, EE.UU, y da a conocer su obra en Paris, Nueva York y Singapur, y mas recientemente en Miami, Londres y Hong-Kong. Su trabajo se encuentra representado en la Fundacion Gregorio Prieto, en el Museo de Arte Contemporaneo de Toledo, en la Fundacion Gava para las Artes de Barcelona y en el Museo del Grabado Español de Marbella, entre otras instituciones. 

El Punto

Ulpiano Carrasco pinta sentimientos. Acaso es una definición demasiado simple para una obra tan compleja como la que realiza. Pinta la tierra, los pies firmemente afincados. Raíces y sentimiento. Y lo que siente nos lo cuenta a través del color y de la forma, en un constante diálogo, largo y tenso, con las palabras sustituidas por las multiplicativas pinceladas, toques y más toques, mínimos detalles que en su conjunto adquieren personalidad. Ulpiano Carrasco es color, es mancha, es emoción sostenida. Admirables sus paisajes, tierras conquenses transformándose en catarata de color, el rojo presente, amarillos con gamas verdes, campos sucediéndose y el contrapunto de árboles vencidos por el paso de los años. Es una dicción personal, matérica, áspera y lírica. Y no sólo paisajes; Venecia, encendido en rojeces el puente de Rialto, París ofreciendo una Nôtre-Dame destacando en la noche, Roma recuperando el mundo clásico, Nueva York imponiendo la geometría de sus rascacielos… ¿Y qué importa el tema? Se impone su pintura rutilante, el ejercicio estético, la personalidad creadora, la búsqueda y encuentro.

Arte-Guía.

Me gustaría ver pintar a Ulpiano Carrasco, pasar largas horas en silencio, observándole, viendo el milagro constante del color que nace de su paleta, contemplando su habilidad para conjugarlo. Prometo no distraerle, no  molestarle, permanecer en silencio respetuoso. Hace años que vengo siguiendo su hacer y admirándole desde la primera vez que pude ver su obra. Es un estallido de color, valiente, expresivo. Y añade la fantasía, el saber ofrecer una nueva imagen de la realidad siempre presente en su obra. Ve lo objetivo de manera diferente, muy personal. Es un creativo nato, marca distancias y ocupa un lugar cimero. Valiente en su visión de Venecia, «Góndolas» se titula la tela, o cuando en «Sacré-Coeur», nos describe su París, que nada tiene que ver con el París que otros contemplan, explosivo en sus almendros que crecen en rojas tierras, espléndido en sus bodegones. Y señoreando la exposición, sus inolvidables paisajes. El que sabe, sabe, y Ulpiano Carrasco sabe mucho del misterio de pintar. Gal-Art

La exposición de Ulpiano Carrasco en la Galería Comas se titula "el hombre y los fractales", con pinturas, serie "Fractal" realizada con óleo y técnica mixta sobre lienzo; unos paisajes colmados de tonos angulares en los que la fracción o el encuadre aparece como ámbito habitado, desde múltiples consideraciones. Son arquitecturas de grandes metrópolis y también parcelas rurales en las que se intuye la dinámica de los días y de las estaciones entre formas y colores al rojo vivo, como si el cromatismo, "fauve", rugiese hasta concertar el tono en cantos existenciales. 

Ulpiano Carrasco (Casas de Santa Cruz, Cuenca, 1961) es un profesional formado asumiendo los retos que cada proyecto procura. Y practicando se ha curtido en el esbozo dibujado, en la composición equilibrada; midiendo sin perder su propio sentido, para que los procedimientos pictóricos alumbren la dimensión y los cromos liberen sus propiedades en pos del conjunto siempre subjetivo. Celebra sus primeras exposiciones en Albacete y Yecla el año 1985; y en los 25 años transcurrido ha protagonizado numerosas exposiciones individuales, ha participado en colectivas y ferias de arte españolas y extranjeras: Artesantander; Lineart, en Gante; Artesevilla; Artexpo en Barcelona y Nueva York... obteniendo importantes galardones en certámenes nacionales. Y su obra figura en colecciones públicas y privadas.

El Punto

La sensualidad emotiva del color y la sintesis de la forma configuran la profundidad plastica de la obra de Ulpiano Carrasco. El sobrecogedor vigor de sus paisajes procede de la materializacion subjetiva de lo observado, lo que lleva al pintor a enfatizar la vibracion ardorosa de unos territorios que se convierten en el receptaculo idoneo de su expresiva sensibilidad cromatica. Por tanto, no es la reproduccion fiel de un determinado ambito lo que le lleva a trabajar sobre el lienzo, sino una irrefrenable tendencia hacia la experimentacion de la forma a traves de la pincelada.

Pintor de mirada intensa, en su obra se decanta por la aprehension de los colores su esencia en aras de una mayor creatividad. Efectivamente, el artista desnuda la secreta constitucion de lo observado y lo viste con un acento pictorico fuerte, encendido, que toma conciencia de la versatilidad del referente como fuente de inspiracion plastica. Por ello, la naturaleza que pinta el artista se articula en virtud de unas constantes visuales que encierra en la paleta cromatica su razon de ser y en la exaltacion de la luz encuentra un arbitro ordenador. El cautivador resultado final esta constituido por los colores que van buscando encajar e interpenetrarse, dando lugar a vibrantes combinaciones y exultantes entonaciones, mientras que el pintor se deja llevar por un arriesgado sentido de la expresividad, articulado con riguroso gesto y amplio dominio de la enjundia pictorica. Esta es rica y jugosa en pasta, con pincelada larga y suelta, lo que ayuda a deleitarnos ante la sensualidad desbordante que poseen unos trabajos donde todo se configura como un magma en continuo movimiento.

El Punto

PUBLICACIONES:

RUBIO NOMBLOT, Javier. El Clima. Ed. El Punto de las Artes. 1988.

Revista ARTEGUíA. DIRECTORIO DE ARTE ESPAÑA. Ed. Fernán-Gómez. 1992.

RODRíGUEZ-ACOSTA, María Cruz. Ulpiano Carrasco. ACK Comunicación. 1993.

Diccionario de Pintores y Escultores Españoles del Siglo XX. Forum Artis. 1994. 

Diccionario “Quién y por qué”. El Punto de las Artes. Madrid. 2000.

Catálogo Ulpiano Carrasco (Opera Gallery, Singapur). 2002.

Catálogo Ulpiano y La Mancha (Galería de Arte Sokoa, Madrid). 2004.

Índice Español de Humanidades, Bellas Artes, Volumen 13. 2006.

Catálogo Hispanic Heritage (Opera Gallery, Miami). 2006.

PÉREZ GUERRA, J., El Símbolo del Paisaje. Ed. El Punto de las Artes. 2006.

Catálogo Tempting Memories (Opera Gallery, Hong Kong). 2007.

Catálogo El Hombre y los Fractales (Galería Comas, Barcelona). 2010.

Mir Soria, Patricia. "Mapas", Europa Press. Galería Puchol, Valencia. 2011.

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Ulpiano Carrasco, artista prístino y esencial, veraz, que ha creado escuela, su propia escuela, enraizada en la “veta brava de la pintura española”, (proclamada por el maestro Lafuente Ferrari), vuelve a la Galería de Arte Ángeles Penche, con una muy interesante colección de obra reciente, coherente con su línea estilística, que venimos conociendo

En otro momento señalé, que Ulpiano Carrasco, como genuino artista postmoderno, sincretiza en su pintura distintos paradigmas, que las vanguardias y post-vanguardias investigaron y desarrollaron en el pasado siglo y han quedado, como arquetipos y pautas, para dotar a la pintura de la máxima expresividad, con la que el artista puede revelar sus íntimas percepciones y emociones.

Nacido el artista en Casas de Santa Cruz, al sur de la provincia de Cuenca, (1961), y residenciado en Villanueva de la Jara, representa en la pintura española, la culminación de una línea de interpretación manchega del paisaje, que, naciendo del inconformismo de Benjamín Palencia, -rompiendo con la línea clasicista-, fue y es continuada para llegar a una representación subjetiva de lo que el artista ve, en la que los colores y aún las formas son sustituidos por una interpretación personal de la realidad observada, buscando una diégesis exegética de la naturaleza así traducida al lenguaje pictórico más expresivo.

Es su paleta fovista y polisémica, luminosa, más aún, brillante hasta casi la agresión. Su lenguaje formal se inscribe en la neo-figuración, que trata de acabar con la anécdota, para ir a lo inmanente. En su pintura hace materia la explosión cromática del expresionismo de un Kandinsky, antesala y borde fronterizo de la pintura abstracta, patente primordialmente en sus paisajes rurales más palpitantes, (véase, p.e., “Viña en Otoño”), en donde, incluso, encontramos cierta paronomasia expresiva con Mark Tobey e incluso con Jackson Pollock.

En la paleta de Ulpiano Carrasco sobresalen los colores azules, rojos y amarillos, o sus compuestos, verdes y violetas, -como lo eran en los pintores precedentes de este paisajismo manchego-, en donde los contrastes son elementos objetivos de la composición plástica, así como una solución inteligente de la perspectiva. Su trazo seguro y su textura matérica dotan a sus paisajes y bodegones de una gran energía psicodélica.

Sus cuadros son luminosos, como lo son los colores de la luz refractada en toda su gama, gracias al milagro de su paleta y de sus pinceles., manejados con una sensibilidad característica de este pintor. La pintura de Ulpiano Carrasco, en fin, es vibrante, colorista, atractiva, contenedora de una poética personal y catalizadora de toda una corriente histórica de la pintura manchega española, de la que es un muy notorio representante.

"Sobresale siempre la personalidad de Ulpiano Carrasco"

   La pintura también tiende a expresarse a partir de la memoria del pintor, trata de poner en orden las experiencias  vividas. En esa memoria están archivados los paisajes, las gentes, los objetos que de algún modo constituyen  los referentes imaginarios, la materia prima con que

se elabora el arte. Ulpiano Carraso sabe muy bien hasta qué punto su obra responde a esas previas inducciones de la experiencia personal. Si no lo supiera, se habría inventado otros territorios, otras gentes, otros yacimientos de la realidad para organizar temáticamente su pintura.

   La más notoria consecuencia de esa actitud arranca, sin duda, de su manera de traducir en formas y colores los espacios nativos. Al margen de las figuras o de los referentes humanos que puedan poblar esta pintura, es el paisaje el que adquiere un rango más perentorio. Todas esas arboledas, florestas, labrantíos, barbechos reiteradamente elegidos como argumentos plásticos, pertenecen en efecto a la órbita rural con las que ha convivido Ulpiano Carrasco desde que decidió hacerse pintor. El paisaje manchego, vinculado por lo común a la campiña conquense, ocupa la primordial zona de desarrollo de su obra. Y es ahí, en la sensibilidadante ese paisaje donde ha encontrado el artista su razón de ser, es decir, su modo de pintar. Una estética que coincide de modo ostensible con la estética de la naturaleza manchega. Ulpiano Carrasco ha tenido, como es obvio, sus maestros. Por ahí anda de pronto la materia poderosa de su paisano Benjamín Palencia; por ahí andan también las vigorosas urdimbres de un expresionismo atemperado por la más minuciosa paleta impresionista.

El uso del color como fuente argumental obedece aquí al mismo estímulo comunicativo que el proveniente de la deformación de la realidad para hacerla más artísticamente operativa. Tal vez algunos de esos óleos recuerden entonces, por citar una referencia posible, ciertos rasgos estéticos de Van Gogh, sobre todo en lo que respecta a los empastes en espiral. Pero, por encima de esas apoyaturas técnicas, de esos sedimentos de lenguajes sutilmente aprendidos, sobresale siempre la personalidad de Ulpiano Carrasco, en tanto que creador de una honesta, sensible, apasionada trasposición artística de la naturaleza.

José Manuel Caballero Bonald. Madrid, 1999

Realizó su primera exposición individual en 1985. Expuso por parte de España hasta que en 1994 participó por primera vez en Artesantander. Allí, y tras seis años consecutivos participando, su nombre se dio a conocer en el panorama del arte español. Viajó entonces por Italia, Francia, Inglaterra, Bélgica, Oriente Medio y Estados Unidos.En 1999 su trabajo se muestra en París, Nueva York y Singapur de la mano de Opera Gallery.

En la actualidad su obra se expone con regularidad en España, Francia, Inglaterra, Bélgica, New-York, Miami, Singapur, Hong-Kong, Seúl, Mónaco, Dubai y Ginebra.Su obra está representada en los museos de Arte Contemporáneo de Toledo; Fundación Caja de Navarra, Pamplona; Fundación Caja Madrid, Madrid; Fundación Banco CCM, Cuenca;  Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid; Fundación Antonio Pérez, Cuenca; Fundación Pinilla Crespo, Cáceres; Museo del Grabado Español Contemporáneo, Marbella (Málaga); Fundación Gregorio Prieto, Valdepeñas (Ciudad Real); Colección Grupo Estévez, Jerez de la Frontera (Cádiz)... .

Ulpiano Carrasco y su explosión de color

Pintor y escultor español, Ulpiano Carrasco nació en Villanueva de la Jara (Cuenca) en 1961, comenzaría su carrera artística en su pueblo a una temprana edad de tan sólo seis años; y desde entonces, no pararía su interés por ese mundo. Su primera exposición llegaría en 1985, individual, mostrando su trabajo en Albacete. Pero no sería un pintor relevante hasta su participación en Artesantander, exponiendo varias veces desde 1994, logrando que su nombre fuera reconocido en el mundo del arte. Más tarde daría el salto al extranjero, llevando sus obras por Europa, Oriente Medio y Estados Unidos. Hoy en día, sus exposiciones son continuadas en países como Francia, Inglaterra, Bélgica, Nueva York, Miami, Singapur, Hong-Kong, Seúl, Mónaco, Dubai, Ginebra y, por supuesto, España.

Su principal inspiración es su tierra, y su pintura se caracteriza por estallidos pastosos de color, mezclados puramente y dando lugar a paisajes, figuraciones y bodegones increíblemente contrastados. De hecho, su técnica podría recordad al impresionismo, ya que trabaja a base de manchas; pero la pastosidad que utiliza para sus obras llegan a simular incluso altorrelieves sobre el lienzo.

 Este emotivo juego de colores y síntesis de formas logran la sensual profundidad plástica de la obra del Ulpiano; siendo una auténtica plasmación espiritual de la realidad observada; siendo una eterna experimentación de la forma a través del pincel.

Pero no posee únicamente obras pictóricas, pues como dije anteriormente, también posee trabajos escultóricos, siendo retratos y figuraciones de aire primitivo.

Sus trabajos se exponen en numerosas galerías y fundaciones por toda España, destacando la galería de arte Ángeles Penche (Madrid), así como Fundación Caja Navarra (Panplona), Caja Madrid (Madrid), Banco CCM (Cuenca), Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid), etc.

OCIO - ULTIMATE MAGAZINE

Ulpiano Carrasco,  Cuenca, es un pintor y escultor español nacido en 1961.

Sus primeros pasos sobre la pintura los realiza en la escuela de su pueblo a los seis años y será una constante hasta la actualidad. En líneas generales su obra se agrupa en series, principalmente: La Mancha l, Salamanca, La Mancha ll, Figura, Paisaje, Situaciones, Fractales, Mapas y Símbolos.

Realizó su primera exposición individual en Albacete en 1985. Expuso por parte de España hasta que en 1994 participó por primera vez en Artesantander. Allí, y tras seis años consecutivos participando, su nombre se dio a conocer en el panorama del arte español. Viajó entonces por Italia, Francia, Inglaterra, Oriente Medio y Estados Unidos.

En 1999 su trabajo se muestra en París, Nueva York y Singapur de la mano de Opera Gallery. En la actualidad su obra se expone con regularidad en España, Francia, Inglaterra, Bélgica, New-York, Miami, Singapur, Hong-Kong, Seúl, Mónaco, Dubai y Ginebra.

Su obra está representada en los museos de Arte Contemporáneo de Toledo; Fundación Caja de Navarra, Pamplona; Fundación Caja Madrid, Madrid; Fundación Banco CCM, Cuenca;  Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid; Fundación Antonio Pérez, Cuenca; Fundación Pinilla Crespo, Cáceres; Museo del Grabado Español Contemporáneo, Marbella (Málaga); Fundación Gregorio Prieto, Valdepeñas (Ciudad Real); Colección Grupo Estévez, Jerez de la Frontera (Cádiz)...      

            Como suele ser habitual en el quehacer de este artista conquense, gran parte de los cuadros realizados por Ulpiano Carrasco están inspirados en su tierra natal: la ‘Manchuela’, donde describe un paisaje de transición lleno de contrastes y situaciones cambiantes. Es la crónica de quien habita un territorio y lo recrea en sus pinturas, describiendo las singularidades y señalando con la luz y los colores marcados por pinceladas incisivas, la situación de cada momento.

Ulpiano Carrasco (Casas de Santa Cruz, Cuenca, 1961) presentó sus primeras muestras individuales en Albacete y Yecla el año 1985, y al año siguiente obtuvo el Primer Premio de Pintura Ciudad de Villarta (Cuenca), impulso que se manifiesta en una serie de exposiciones colectivas e individuales por todo el territorio nacional donde su pintura reinterpreta el relieve de la naturaleza sin apenas prestar atención al celaje; obra recurrente que agrega a sus temas manchegos, paisajes urbanos de Nueva York o Madrid, con bodegones contemplados a su manera, ahora en la exposición abierta en la Galería Ángeles Penche, calle Monte Esquinza 11, de Madrid, hasta el 8 de noviembre 2011. El Punto.

Desde su ruta manchega donde Ulpiano Carrasco traza la cartografía de los campos con sus hábitats e interiores, a las experiencias de un más allá transoceánico, cuando en Nueva York realiza la serie “Fractales” donde el artista traza su pintura rítmica, “un tic-tac progresivo”, la exposición abierta en la Puchol ofrece una crónica de situación que tiene el epicentro en el paisaje de la “Manchuela”, tierra conquense que marca los contrastes de una transición geográfica que ofrece los múltiples matices de su obra.

Ulpiano nació en Cuenca, en 1961; y reside en Villanueva de la Jara donde viene trazando sus “mapas” desde una perspectiva topográfica a vista de pájaro, “eliminando todo lo expresivo de la realidad” para sustituirlo “por símbolos”. Paisajes con más poética que prosa, con esa música silente que mueve las cuerdas que vibran en el interior de cada cual, porque Ulpiano capta lugares donde se habita, desde donde se marcha sin irse del todo, cuando la memoria mantiene vivos los sentimientos.

En la exposición de la Galería Puchol hay paisajes manchegos desde Cuenca, y paisajes del mundo que recrean, con los rascacielos, el ambiente de la metrópolis americana, junto con bodegones de frutas. Desde 1985 en que Ulpiano Carrasco presentó sus primeras individuales en Albacete y Yecla (Murcia), cuando, año 1986, obtuvo el Primer Premio de Pintura de Villarta (Cuenca), su labor se ha ido manifestando en más de un centenar de exposiciones, y en ferias de arte como Artesantander, con una obra valorada, presente en colecciones públicas y privadas.

Ulpiano Carrasco, pintor conquense con fibras de albaceteño, expuso por primera vez entre nosotros en 1998, repitió en el año 2001 y ahora vuelve a hacerlo. En estos cinco años ha ganado un quinquenio expresivo dentro del intenso color que le es propio. A sus campos con girasoles y a sus tierras, que combinan el verde de los árboles con el profundo amarillo del fuerte sol, une figuras a las que representa en los goces de una vida normal, no por repetidos menos intensos.

La estrecha vinculación con el lugar al que pertenece no impide a Ulpiano Carrasco tender a la universalidad de los sentimientos. En cada uno de sus cuadros hay sinceridad en la búsqueda del yo colectivo sin renunciar a las posibilidades del propio progreso.

 Y a este discurso tan cercano agrega en la exposición abierta en la Galería Ángeles

 Penche, un grupo de bodegones aéreos, estereotípicos, vistas urbanas de Nueva York y también de Madrid, así como un interesante conjunto de obras donde los edificios o las frutas se sustituyen por personajes de aspectos carnavalescos inmersos en un ambiente festivo y a la vez melancólico.

Ulpiano Carrasco pinta sentimientos. Acaso es una definición demasiado simple para una obra tan compleja como la que realiza. Pinta la tierra, los pies firmemente afincados. Raíces y sentimiento. Y lo que siente nos lo cuenta a través del color y de la forma, en un constante diálogo, largo y tenso, con las palabras sustituidas por las multiplicativas pinceladas, toques y más toques, mínimos detalles que en su conjunto adquieren personalidad. Ulpiano Carrasco es color, es mancha, es emoción sostenida. Admirables sus paisajes, tierras conquenses transformándose en catarata de color, el rojo presente, amarillos con gamas verdes, campos sucediéndose y el contrapunto de árboles vencidos por el paso de los años. Es una dicción personal, matérica, áspera y lírica. Y no sólo paisajes; Venecia, encendido en rojeces el puente de Rialto, París ofreciendo una Nôtre-Dame destacando en la noche, Roma recuperando el mundo clásico, Nueva York imponiendo la geometría de sus rascacielos… ¿Y qué importa el tema? Se impone su pintura rutilante, el ejercicio estético, la personalidad creadora, la búsqueda y encuentro.

Arte-Guía.

e gustaría ver pintar a Ulpiano Carrasco, pasar largas horas en silencio, observándole, viendo el milagro constante del color que nace de su paleta, contemplando su habilidad para conjugarlo. Prometo no distraerle, no  molestarle, permanecer en silencio respetuoso. Hace años que vengo siguiendo su hacer y admirándole desde la primera vez que pude ver su obra. Es un estallido de color, valiente, expresivo. Y añade la fantasía, el saber ofrecer una nueva imagen de la realidad siempre presente en su obra. Ve lo objetivo de manera diferente, muy personal. Es un creativo nato, marca distancias y ocupa un lugar cimero. Valiente en su visión de Venecia, «Góndolas» se titula la tela, o cuando en «Sacré-Coeur», nos describe su París, que nada tiene que ver con el París que otros contemplan, explosivo en sus almendros que crecen en rojas tierras, espléndido en sus bodegones. Y señoreando la exposición, sus inolvidables paisajes. El que sabe, sabe, y Ulpiano Carrasco sabe mucho del misterio de pintar.

Gal-Art


La exposición de Ulpiano Carrasco en la Galería Comas se titula "el hombre y los fractales", con pinturas, serie "Fractal" realizada con óleo y técnica mixta sobre lienzo; unos paisajes colmados de tonos angulares en los que la fracción o el encuadre aparece como ámbito habitado, desde múltiples consideraciones. Son arquitecturas de grandes metrópolis y también parcelas rurales en las que se intuye la dinámica de los días y de las estaciones entre formas y colores al rojo vivo, como si el cromatismo, "fauve", rugiese hasta concertar el tono en cantos existenciales. 

Ulpiano Carrasco (Casas de Santa Cruz, Cuenca, 1961) es un profesional formado asumiendo los retos que cada proyecto procura. Y practicando se ha curtido en el esbozo dibujado, en la composición equilibrada; 

midiendo sin perder su propio sentido, para que los procedimientos pictóricos alumbren la dimensión y los cromos liberen sus propiedades en pos del conjunto siempre subjetivo. Celebra sus primeras exposiciones en Albacete y Yecla el año 1985; y en los 25 años transcurrido ha protagonizado numerosas exposiciones individuales, ha participado en colectivas y ferias de arte españolas y extranjeras: Artesantander; Lineart, en Gante; Artesevilla; Artexpo en Barcelona y Nueva York... obteniendo importantes galardones en certámenes nacionales. Y su obra figura en colecciones públicas y privadas.La exposición "el hombre y los fractales", de Ulpiano Carrasco, en la Galería Comas, Paseo de Gracia 114, Barcelona, se clausurará el 20 de mayo 2010. 

El Punto